La Historia del Primer Sex Shop del Mundo
El primer sex shop del mundo se inauguró en 1962 de la mano de Beate Uhse en la ciudad alemana de Flensburgo, muy cerca de la frontera con Dinamarca.
Las primeras tiendas eróticas abrieron sus puertas en medio de un ambiente hostil o, por lo menos, poco familiarizado con este tipo de comercio por parte de los habitantes locales. En el contexto de sociedades conservadoras y cerradas a tratar temas de índole sexual en público, estos establecimientos solían ser lugares ocultos, discretos o percibidos bajo un aura «perniciosa». Con el paso de las décadas, tanto los productos como la propia presentación de los locales han experimentado una evolución radical.
La Evolución de los Juguetes Sexuales y la Sexología
El aperturismo de las sociedades occidentales, unido al avance de la tecnología y al desarrollo de la sexología, ha diversificado enormemente la cantidad de juguetes sexuales disponibles en el mercado. Si bien antaño los juguetes emulaban de forma explícita determinadas partes del cuerpo humano, en la actualidad las formas son mucho más estilizadas, elegantes y ergonómicas, dando paso a una nueva variedad de sensaciones y texturas imposibles de imaginar en los inicios de la industria.
Sex Shops de Nueva Generación: El Concepto Boutique
Las tiendas eróticas de nueva generación se conciben hoy como espacios abiertos, limpios, coloridos y bien iluminados. Su decoración y cuidada presentación se asemejan a las de una perfumería o boutique de alta gama, rompiendo definitivamente con los antiguos tabúes del sector.
A pesar de este aspecto mucho más amable e integrador para el público general, el perfil mayoritario de clientes sigue situándose en la franja de edad de entre los 20 y los 40 años, aunque cada vez es más habitual notar un incremento constante de personas de mayor edad que deciden explorar su bienestar íntimo sin prejuicios.
