La excitación sexual no ocurre únicamente en la mente. Cuando sentimos deseo o nos excitamos, nuestro cerebro y nuestro cuerpo empiezan a trabajar juntos, provocando una serie de cambios físicos y emocionales.
Aumenta la frecuencia cardíaca, cambia la respiración, se intensifican algunas sensaciones y pueden aparecer cambios en la lubricación y la tensión muscular.
Pero ¿qué sucede exactamente en nuestro cuerpo cuando nos excitamos? En Funsexshop te lo contamos de forma sencilla y sin tabúes.
Todo empieza en el cerebro
Aunque muchas veces pensamos que la excitación comienza con una reacción física, el cerebro tiene un papel fundamental.
Un pensamiento, una fantasía, una caricia, una imagen, una conversación o simplemente sentirnos cómodos con otra persona pueden activar nuestra respuesta sexual.
Durante la excitación intervienen diferentes zonas del cerebro y neurotransmisores relacionados con la motivación, el placer y la recompensa.
Por eso, la excitación no es únicamente física: nuestras emociones, el estrés, el cansancio, la seguridad y el estado de ánimo también pueden influir.
El corazón empieza a ir más rápido
Cuando aumenta la excitación sexual, es habitual que aumenten la frecuencia cardíaca y la respiración.
Nuestro cuerpo entra en un estado de mayor activación y puede aumentar el flujo sanguíneo hacia determinadas zonas.
También podemos notar:
- Respiración más rápida.
- Mayor temperatura corporal.
- Aumento de la sensibilidad.
- Enrojecimiento de algunas zonas de la piel.
- Mayor tensión muscular.
Estos cambios son completamente normales y forman parte de la respuesta sexual humana.
¿Por qué aparece la lubricación?
Uno de los cambios más conocidos durante la excitación sexual es la lubricación vaginal.
Cuando aumenta la excitación, se produce una mayor respuesta vascular en la zona genital que puede favorecer la aparición de lubricación.
Pero hay algo importante que recordar:
La cantidad de lubricación no determina cuánto deseo o excitación siente una persona.
El cuerpo no siempre responde de la misma manera. Factores como el estrés, las hormonas, algunos medicamentos, la edad o determinados momentos del ciclo menstrual pueden influir.
Por eso, si necesitas lubricación adicional, utilizar un lubricante íntimo puede hacer que las relaciones sexuales sean más cómodas y agradables.
Aumenta la sensibilidad corporal
Durante la excitación, algunas zonas del cuerpo pueden volverse más sensibles al contacto.
Esto puede hacer que determinadas caricias, presiones o cambios de temperatura se perciban con mayor intensidad.
La sensibilidad no es igual para todas las personas y tampoco tiene por qué ser igual todos los días.
De hecho, descubrir qué estímulos nos resultan agradables forma parte de conocer nuestro propio cuerpo y nuestro placer.
Los músculos también reaccionan
La excitación puede provocar un aumento de la tensión muscular.
Podemos notar tensión en diferentes partes del cuerpo, cambios en la postura o incluso contracciones musculares involuntarias a medida que aumenta la respuesta sexual.
El cuerpo se encuentra, en cierto modo, en un estado de activación.
Después, cuando la excitación disminuye, esta tensión suele relajarse progresivamente.
¿Y qué ocurre con el placer?
El cerebro procesa constantemente las sensaciones que estamos experimentando.
Durante la excitación participan diferentes sustancias químicas relacionadas con el sistema de recompensa, la motivación y el bienestar.
Por eso el placer sexual no depende de un único órgano.
El cerebro, las emociones, los sentidos y el cuerpo forman parte de la experiencia sexual.
Y precisamente por eso cada persona puede experimentar la excitación de una manera diferente.
No existe una única forma de excitarse
Una de las cosas más importantes que debemos recordar es que no existe una respuesta sexual “correcta” que tenga que ser igual para todo el mundo.
Algunas personas necesitan más tiempo para excitarse. Otras pueden experimentar cambios físicos muy evidentes y otras apenas notarlos.
Además, el deseo y la excitación no siempre aparecen al mismo tiempo.
Puedes tener deseo pero que tu cuerpo tarde en responder, o experimentar una respuesta física sin sentir necesariamente deseo sexual.
Todo esto puede formar parte de la variabilidad normal de la respuesta sexual.
Conocer tu cuerpo también es parte del placer
Entender qué pasa en nuestro cuerpo cuando nos excitamos puede ayudarnos a conocernos mejor, identificar lo que nos gusta y comunicarnos con más confianza.
No se trata de cumplir con ninguna expectativa, sino de aprender a escuchar las señales de nuestro propio cuerpo.
Y recuerda: el placer no tiene que seguir un guion.
Cada cuerpo tiene sus propios ritmos.
Productos que pueden acompañar tu experiencia
Si quieres explorar tu sexualidad y conocer mejor qué estímulos te resultan agradables, existen diferentes productos de bienestar sexual que pueden acompañarte.
Por ejemplo:
Lubricantes íntimos
Ayudan a reducir la fricción y pueden aportar mayor comodidad durante las relaciones sexuales o la estimulación.
Vibradores
Permiten experimentar diferentes tipos de estimulación y descubrir qué sensaciones te gustan.
Productos para parejas
Una opción para explorar nuevas sensaciones y compartir experiencias.
En Funsexshop encontrarás diferentes opciones para descubrir el placer a tu ritmo y sin tabúes.
Preguntas frecuentes sobre la excitación sexual
¿Qué siente el cuerpo cuando se excita?
Durante la excitación pueden aumentar la frecuencia cardíaca y la respiración, incrementarse la sensibilidad corporal, aparecer lubricación y aumentar la tensión muscular. La respuesta varía mucho de una persona a otra.
¿La lubricación significa que estoy excitada?
No necesariamente. La lubricación es una respuesta física que puede estar relacionada con la excitación, pero no es una medida exacta del deseo sexual.
¿Por qué a veces me cuesta excitarme?
El estrés, el cansancio, las preocupaciones, los cambios hormonales, algunos medicamentos y muchos otros factores pueden influir en el deseo y la respuesta sexual.
¿La excitación empieza siempre en el cerebro?
El cerebro tiene un papel fundamental en la respuesta sexual, pero la excitación es una experiencia en la que intervienen factores físicos, psicológicos y emocionales.
¿Es normal que mi cuerpo no responda siempre igual?
Sí. La respuesta sexual puede cambiar dependiendo del momento, el estado emocional, el cansancio, las hormonas y muchas otras circunstancias.
